Rosario, 24 de
marzo de 2006
Señor Intendente,
señores concejales, autoridades municipales,
compañeras y compañeros:
Madres y Abuelas de la
Plaza 25 de Mayo agradecemos profundamente
la invitación a participar de este
acto de repudio al golpe de Estado que se
produjo hace 30 años, al genocidio
practicado por el gobierno militar y a la
devastadora política económica
y social ejecutada por la dictadura.
Por supuesto que, a 30
años del golpe genocida, no queremos
olvidarnos de quienes alentaron, coordinaron
acciones, gobernaron, se beneficiaron y bendijeron
las acciones criminales que organizó
la junta militar. No debemos olvidarnos del
decreto presidencial que ordenaba el aniquilamiento
de la llamada subversión y que fue
firmado en el año 1975 por Isabel Martínez
de Perón, Ítalo Luder, Carlos
Ruckauf y Antonio Cafiero, entre otros. No
debemos olvidarnos de Natale y Martínez
Raymonda, de los empresarios que como Macri
crecieron al paso de la dictadura y colaboraron
fuertemente con los genocidas. No nos olvidamos
de los Grondona, Neustand y Monti, que fueron
y son pluma y voz de los genocidas. Tampoco
debemos olvidarnos del rol de la iglesia,
que no solo apoyó al gobierno de facto
sino que aportó religiosos a las sesiones
de tortura.
Aún no hemos escuchado
palabra alguna de arrepentimiento o autocrítica
por parte de la Iglesia, sabemos que resolver
estas cosas lleva su tiempo (pasaron 500 años
para que el Vaticano reconociera su error
con Galileo) pero el pueblo argentino necesita
la verdad y la Iglesia tiene que admitir con
vergüenza y honor que en un lapso de
esta historia abandonó a sus corderos
y se fue de caza con los lobos. Las Madres
y Abuelas somos mujeres de fe y pedimos a
Dios que ilumine a las autoridades de la iglesia
católica con su eterna bondad, sabiduría
y justicia para que con valor levanten la
piedra en el camino.
Las Madres y Abuelas comprendemos
hoy mucho más el compromiso y la lucha
de nuestros 30.000 hijos.
Hoy observamos con profundo
dolor como se han proyectado los valores que
impulsaron a la dictadura militar, en nuestros
días. La economía de mercado
es el espacio donde los poderosos son cada
vez mas fuertes y los humildes cada vez mas
pobres.
En los últimos 30
años han crecido la desigualdad, la
injusticia, la impunidad, el desempleo, la
deuda externa, la mortalidad infantil, el
empobrecimiento, la inseguridad, la entrega
de nuestra soberanía, las nefastas
privatizaciones y la concentración
de nuestras riquezas.
Aún continúa
la impunidad en nuestro país. Siguen
sueltos muchos genocidas, continúan
ostentando impunidad los sectores del poder
en las distintas provincias extendiendo ese
legado a sus hijos quienes juegan a matar
a los pobres de nuestro pueblo.
Hay un manto de impunidad
cuando se roza la médula del poder
político y económico en nuestro
país. Contra eso debemos luchar denodadamente,
ir a las causas de la impunidad, buscar el
fondo de la cuestión.
Las cárceles argentinas
están llenas de pobres. Nadie nace
delincuente, es un problema de la sociedad
que generan las políticas de gobierno.
Contrariamente, vaya uno a saber por qué,
nunca llegan a la cárcel los delincuentes
y criminales vinculados a los sectores de
poder y mucho menos los que se han enriquecido
en funciones de gobierno.
Las Madres y Abuelas queremos
reconocer públicamente que por primera
vez, en estos 30 años, hemos sido recibidas
y escuchadas por un Presidente de la Nación.
Agradecemos al Presidente Néstor Kirchner
su compromiso con la causa de las Madres y
Abuelas.
Hemos avanzado bastante
pero aún falta mucho por resolver.
Aún nos resta encontrar a mas de 400
nietos. Queremos ver en la cárcel hasta
el último cómplice de la dictadura
genocida.
Nuestros hijos lucharon
por un mundo mejor y hoy se hace más
necesario aún continuar con esa lucha.
Compañeras y compañeros,
han pasado 30 años del terrible golpe
de Estado. Y a nosotras también nos
han pasado 30 años. 30 años
que nos cambió la vida. Éramos
simples mujeres, madres y abuelas. Trabajadoras,
amas de casa; con costumbres, sueños
y esperanzas que nos fueron amputados. Nunca
nos pensamos hablando en actos para repudiar
el golpe y reclamar y recordar a nuestros
hijos.
Las Madres y Abuelas no
nos creemos valientes pero sí sabemos
que no somos cobardes. En momentos en que
nuestro movimiento popular se replegaba por
el avance de las fuerzas genocidas, las Madres
y Abuelas salimos, con mucho temor pero con
la convicción de que no quedaba otro
camino, a confrontar con la dictadura para
reencontrarnos con nuestros hijos y nietos.
Aún seguimos luchando por ello.
Sería injusto hacer
nombres, porque seguramente nos olvidaríamos
de algunos, pero queremos agradecer a todos
quienes nos han acompañado durante
estos años. Hemos perdido en este año
a entrañables compañeras y compañeros.
Irma Martínez, que
no dejó jamás de alentarnos
con su incansable alegría. En algún
lugar del espacio, en este mundo, estará
siguiendo con entusiasmo los cambios históricos
que han comenzado en su Bolivia natal.
Elenita Belmont, nuestra
querida poetisa, sus poemas y su amor siguen
vivos y seguirán estando junto a nuestra
lucha.
Nuestro querido compañero
Rubén Naranjo, tan importante, tan
distinguido, que fue uno más entre
nosotras.
Las Madres y Abuelas de
la Plaza 25 de Mayo estamos "viejas y
cada vez mas locas". Viejas pero no cansadas
de luchar y resistir hasta nuestro último
aliento. No abandonaremos la lucha y la resistencia.
Seguiremos militando con
loca pasión, con la locura de toda
mujer que le han robado lo mas preciado. Locas
de esperanza cuando vemos que hay cambios
en nuestra América, que Cuba no está
sola, que Venezuela se afirma, que Bolivia
hace historia, que Brasil lucha, que Uruguay
se llena de esperanza, que nuestra Argentina
comienza a levantarse, que toda América
morena construye sueños demorados y
reprimidos. Que el gendarme del mundo no puede
ocultar su crisis terminal y sus nefastas
mentiras y que en nuestro país, en
Mar del Plata, comenzó a sufrir la
derrota más importante de este siglo
en nuestro continente.
Compañeras y compañeros,
para despedirnos queremos dejarles un poema
de nuestro querido compatriota, latinoamericano
y caribeño, Mario Benedetti, al que
llamó "No Te Rindas":
No te rindas, aún
estás a tiempo
De alcanzar y comenzar de nuevo,
Aceptar tus sombras,
Enterrar tus miedos,
Liberar el lastre,
Retomar el vuelo.
No te rindas que la vida
es eso,
Continuar el viaje,
Perseguir tus sueños,
Destrabar el tiempo,
Correr los escombros,
Y destapar el cielo.
No te rindas, por favor
no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se esconda,
Y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma
Aún hay vida en tus sueños.
Porque la vida es tuya
y tuyo también el deseo
Porque lo has querido y porque te quiero
Porque existe el vino y el amor, es cierto.
Porque no hay heridas que no cure el tiempo.
Abrir las puertas,
Quitar los cerrojos,
Abandonar las murallas que te protegieron,
Vivir la vida y aceptar el reto,
Recuperar la risa,
Ensayar un canto,
Bajar la guardia y extender las manos
Desplegar las alas
E intentar de nuevo,
Celebrar la vida y retomar los cielos.
No te rindas, por favor
no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se ponga y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma,
Aún hay vida en tus sueños
Porque cada día es un comienzo nuevo,
Porque esta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás solo, porque yo te
quiero.
Muchas Gracias
Madres de Plaza 25 de Mayo
y
Abuelas de Plaza de Mayo de Rosario
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