El teniente coronel Oscar
Pascual Guerrieri, quien comandó la
Quinta de Funes, está acusado de 15
casos de secuestro y torturas, doce de los
cuales terminaron con la muerte de sus víctimas.
Actualmente, se encuentra cumpliendo prisión
preventiva debido a dos causas penales por
su responsabilidad en crímenes del
terrorismo de Estado. Gozó de prisión
domiciliaria hasta el sábado 1 de abril,
momento en que lo agarraron in fraganti
violando su arresto.

El arresto
domiciliario es un beneficio para presos con
enfermedades terminales o mayores de setenta
años que los jueces tienden a conceder
automáticamente a militares, pero excepcionalmente
a los presos comunes. Con el regreso de la
democracia, el teniente coronel Oscar Pascual
Guerrieri huyó a Paraguay. Más
tarde quedó al amparo de la Ley de
Obediencia Debida y comenzó a visitar
con regularidad las oficinas de la Secretaría
de Inteligencia del Estado (SIDE) y prestarle
sus servicios. En julio de 2002, quedó
detenido junto con otros 40 militares por
orden del juez Claudio Bonadío.
El beneficio de la detención
domiciliaria le llegó a Guerrieri hace
algo más de un año, cuando cumplió
setenta. Antes había estado preso en
el mismo Regimiento de Infantería de
Buenos Aires al que recurrió el sábado
1 de abril en busca de protección.
Pero el jefe de la dependencia militar se
comunicó con el juez Lijo y le explicó
que Guerrieri no tenía nada qué
hacer ahí ya que el Ejército
no está a cargo de su custodia. Le
informaron que la fuerza sólo lo vigila
excepcionalmente si va, con autorización,
al Círculo Militar, donde hay pileta
olímpica, canchas de tenis, de básquet
y de paddle.
El juez Lijo finalmente
decidió enviar a Guerrieri al Instituto
Penitenciario Militar, en Campo de Mayo. El
lunes 3 de abril fue trasladado al juzgado
para declarar, en los tribunales federales
de Comodoro Py 2002. Durante dos horas estuvo
en el juzgado, pero no dijo mas que lo planteado
el sábado ante las autoridades del
Regimiento Patricios: que salió para
ir a una óptica y cuando volvió
a su casa no quiso entrar porque había
periodistas en la puerta. Mientras tanto,
Guerrieri siguió detenido en Campo
de Mayo hasta el miércoles a la noche
cuando fue trasladado al penal de Marcos Paz.
Entre las causas por las
cuales está preso Guerrieri, se encuentra
la investigación a cargo del juez federal
Omar Digerónimo, donde se lo acusa
de la privación ilegítima de
la libertad y tormentos en 15 casos, 12 de
los cuales terminaron en asesinatos, mientras
comandaba el campo de concentración
llamado Quinta de Funes, en la jurisdicción
del Cuerpo de Ejército II, en Santa
Fe.
Además, Guerrieri
intervino a mediados de 1983 en el secuestro
en el Bar Magnum de Rosario de los militantes
Osvaldo Cambiasso y Eduardo Pereyra Rossi,
que un día después aparecieron
muertos en un supuesto enfrentamiento.
Fuente: Pagina 12
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