El modelo sojero y el dedo de dios

por Jorge Cádus y Facundo Toscanini

 

Presentamos un adelanto del cuaderno de crónicas periodísticas "Un tiempo ayer ceniza" de Jorge Cadús y Facundo Toscanini que relata historias de la dictadura en el sur de Santa Fe, el objetivo de la dictadura y su justificación ideológica.

 

1976. Sur de Santa Fe. El modelo sojero.

En el año 1976, la empresa multinacional Cargill construyó una planta de procesado de soja en Puerto General San Martín, sobre el Río Paraná. La planta sería ampliada veinte años después, en plena etapa menemista, hasta convertirse en una de las más grandes del mundo. Allí también la firma construyó una terminal para barcazas, con el objetivo de "facilitar la carga de los buques de ultramar con soja y harinas proteicas provenientes del NOA, de Bolivia, de Paraguay, y de Brasil". Ya no habrá lugar para el desarrollo fabril en lo que fue, alguna vez, el segundo cordón industrial del país: las obras de la multinacional a la vera del Paraná eran parte del proyecto económico de transformar a Latinoamérica en una cuenca sojera. [01]
Dos años después del desembarco de Cargill en la región, a principios de 1978, el general Jorge Rafael Videla llegaba a la provincia de Chaco, para monitorear la privatización de cuatro millones de hectáreas de tierras fiscales que pasarían a manos privadas. Tierras boscosas que "esperan ser conquistadas para convertirse en tierra fértil, productiva y habitable. Sus conquistadores deberán emplear armas distintas, las de antaño serán reemplazadas por topadoras, arados y alambrados", justificaba una solicitada de la intervención militar que gobernaba la provincia chaqueña. [02]

 

1976. Alcorta. Negocios son negocios.

El 17 de julio de 1976 asume al frente de la Comuna de Alcorta Natalio Alberto Bruzzo, un oscuro suboficial principal de Marina, clase 1922. El decreto de su nombramiento, sancionado doce días antes y firmado por el Almirante Jorge Aníbal Desimoni, lleva el número 1579, y establece que Bruzzo "ejercerá las funciones con las atribuciones que para tales casos ha establecido el Art. 2º del Decreto Nº 0015 y Art. 1º del Decreto 163 dictados por la ex- Intervención Militar".
El oficial retirado de la Marina, entonces capitaneada por el asesino Emilio Eduardo Massera, supo entablar una red de apoyos consecuentes en vastos sectores civiles de la localidad, tal como sucedió en todos y cada uno de los pueblos del sur provincial. Al mismo tiempo las adjudicaciones para la construcción de nichos en el cementerio local, la pavimentación de uno de los accesos, la compra de terrenos a Ferrocarriles Argentinos para la construcción de la Terminal de Ómnibus, y la llegada del Plan Fonavi comenzarían a dibujar una geografía de favores y buenos negocios de la mano de la obra pública. [3] [4]

 

1977. Elortondo. La gloria y el dolor.

El 23 de mayo de 1977 Elortondo festejó en las calles. La alegría inundó cada esquina de la localidad santafesina. Era la euforia continuada, inapelable, del hijo del pueblo hecho campeón. Un par de días antes, el 21 de mayo, Miguel Ángel Cuello había noqueado en el noveno round, con un cross de derecha y un recto de izquierda, al norteamericano Jesse Burnett, en el lejano Estadio Louis II de Montecarlo. El "Lita" Cuello, se consagraba así campeón mundial de los medio pesados, versión Consejo, y todo Elortondo gritaba su triunfo. [5]
"Esa noche hubo una alegría inmensa por el pueblo, y en casa un drama que no sabías cómo cerrar las ventanas y las puertas para no escuchar", cuenta años después Beatriz Baronio, la hermana menor de Alberto Baronio, asesinado por el Ejército en Zárate, provincia de Buenos Aires. Cuenta Beatriz que sus padres viajaron a Zárate en busca del hijo: "se enteraron a través de los vecinos que mi hermano había muerto, porque salieron y les dijeron 'a esta parejita la acribillaron'. Habían escuchado los disparos y habían visto cuando los sacaban en camilla". Y recuerda Beatriz que los militares lo habían enterrado allí, en Zárate, junto a su compañera, Mónica Somasco, que estaba embarazada de tres meses. Y recuerda, Beatriz, que cuando vieron los cuerpos fue terrible, que "el cuerpo de mi hermano nos lo entregaron el 23 de mayo, y lo mataron el 21 de abril", que tuvieron que llevar el cajón directo al cementerio, que afuera seguía el festejo por el "Lita" campeón, que igual en el entierro "hubo muchísima gente", que a veces siente una fuerte rebeldía, dice que "ahora hay un reconocimiento de todo lo que pasó en nuestra historia...". [06]

 

1978. Máximo Paz. El dedo de dios.

Años duros eran los que se vivían en el país y momentos difíciles comenzarían a producirse en el pueblo. Hechos y actitudes que mostrarían como pensaba en particular ese nuevo cura llegado a un pueblito de sur de Santa Fe que, como la misma iglesia, era cómplice del horror. Al poco tiempo de llegado a Máximo Paz, el cura Juan Ríos se sentía solo. Añoraba sus actividades venadences. Fue allí cuando "lo adoptó" un grupo de gente de la localidad, con los que comía todas las noches en el Bochin Club Paz. "Eso me ayudó mucho y me hizo seguir adelante", contó Ríos.
Máximo Paz vivía entonces una intensa actividad deportiva e institucional. Los clubes estaban llenos de jóvenes que practicaban básquet, y sus comisiones directivas llenas de gente con muchas ideas y ganas de trabajar. "Los clubes cumplían un papel interesante, lastima las formas que empleaba el Club Social", dispara Ríos. Y sigue: "desde mi llegada siempre hubo una dureza del Social hacia mi persona. Yo tenía grupos juveniles y ellos los tomaban, se los llevaban al club y les lavaban la cabeza; desde allí los chicos dejaban de venir y de saludarme por la calle. Les metían todas esas ideas guerrilleras, porque ahí en el Social guardaban armas... y como la violencia no es ni evangélica ni cristiana yo no podía permitir esa situación. Yo era el enviado de Dios, era mi obligación combatir esas ideas fuertemente anticlericales". [07]

 

30 años después. Voces: Juan Gelman.

"Los militares necesitaron aplastar no sólo la resistencia armada, necesitaron aplastar la resistencia obrera, para imponer un modelo económico que es el que estamos padeciendo. Ese fue el contenido esencial del llamado Proceso de Reorganización Nacional. De manera que, cuando se habla de que la dictadura militar fue necesaria por la guerrilla, los dos demonios y todo lo demás, se está encubriendo una realidad de otra naturaleza. Ustedes saben que el mayor número de secuestrados desaparecidos son obreros, y luego estudiantes. Estas dos categorías son más de la mitad: desaparecidos que estaban en la lucha democrática, no por medios violentos. Y eso es lo que la dictadura militar quiso aplastar, para imponer este modelo. Por alguna razón, cuando Carlos Menem empezó a plantear el tema de la flexibilización laboral, José Alfredo Martínez de Hoz (Ministro de Economía de la dictadura de Videla) dijo 'Bueno: él está haciendo lo que yo no pude hacer'. Porque incluso bajo la dictadura militar no era fácil destruir todo lo que existía en el campo obrero. Visto a la distancia, uno ve los errores cometidos, las metidas de pata propias. Pero eso no puede desprenderse de la voluntad de las clases dirigentes argentinas y del imperialismo de imponer un modelo económico que se ha extendido por todo el mundo. El llamado neoliberalismo"[08]

 

Publicada en Revista postales Nº49. Alcorta, marzo 2006


Citas:
[01] Grupo de Reflexión Rural /RR / REDALT. "No al ALCA". Editorial Tierra Verde. 2003.
[02] Carlos del Frade. "29 razones para el presente". Revista Postales 42. Marzo 2005.
[03] Libro de Actas. Comuna de Alcorta. Período 1973/1983.
[04] Libro de Ordenanzas. Comuna de Alcorta. Período 1977/1981.
[05] La Capital. 22 de mayo de 1977 / Clarín. 16 de Septiembre de 1999.
[06] Beatriz Baronio. Entrevista de Pablo Almena. Periódico Pueblo Regional. Marzo 2004.
[07] Juan Ríos. Entrevista de Facundo Toscanini. Agosto 2005. Revista Postales 45/46. Sep/Oct 2005.
[08] Juan Gelman. Entrevista de Jorge Cadús, Pablo Álvarez y Ariel Palacios. Revista Postales Nº 2. Noviembre 1997.



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