La Asociación Abuelas
de Plaza de Mayo encontró al nieto
Nº 82, se llama Sebastián y su
abuela materna es de Mar del Plata. Nació
en cautiverio hace 28 años y luego
de mucho tiempo en que lo privaron de su identidad
se reencontró con su familia.
(Fragmentos
del comunicado de Prensa de Abuelas Plaza
de Mayo)
Se llama Sebastián, y es hijo de Gaspar
Onofre Casado y Adriana Leonor Tasca; con
él suman 82 los nietos encontrados
por nuestra Asociación.
El viernes 9 de febrero pasado Sebastián
supo que era hijo de desaparecidos, que tiene
la suerte de tener a tres de sus cuatro abuelos
vivos, que pertenece a una familia enorme
llena de tíos, primos y sobrinos que
desde hace 28 años lo está buscando
y que lo aman. Gaspar y Adriana continúan
desaparecidos.
Los
padres
Gaspar nació en
Azul, el 21 de noviembre de 1955. Era el quinto
de una familia de ocho hermanos (cinco varones
y dos mujeres), por eso todos lo llamaban
Quinto. Estudió derecho en la Universidad
de La Plata entre 1974 y 1977, donde vivía
con sus hermanos. En esos años empezó
su militancia política. Trabajaba en
la Caja de Previsión Social para Abogados,
donde conoció a Adriana, que trabajaba
también allí. (...)Adriana nació
el 20 de abril de 1955 en la ciudad de Mar
del Plata. Era la menor de dos hermanas. En
1973 partió rumbo a La Plata para estudiar.
Quinto y Adriana vivieron un tiempo en Mar
del Plata y volvieron a La Plata poco antes
de su desaparición, entre el 10 y el
15 de diciembre de 1977.
Adriana tenía un embarazo de cinco
meses. El nombre que habían elegido
para su bebé era Josefina o José.
Adriana fue vista en La cacha y su embarazo
evolucionaba normalmente. Quinto fue visto
en la ESMA en la Navidad de 1977. Una compañera
de cautiverio, que también era de Mar
del Plata, pudo conversar con él en
la ESMA: Quinto le preguntó si sabía
algo de Adriana.
La
desaparición
En el año 1976 Adriana
estaba estudiando derecho en la UNLP junto
a Gaspar. (...) El 20 de diciembre de ese
año deciden irse a Mar del Plata ya
que poco tiempo antes un compañero
de trabajo suyo había desaparecido.
En los primeros días de julio de 1977
Adriana le cuenta a su familia que está
embarazada. El 8 de octubre de 1977 es la
última vez que la familia ve a Adriana,
quien se traslada finalmente a La Plata. A
partir de allí se comunica telefónicamente
con sus padres (...) No sabían su domicilio
exacto aunque, a través de unas amigas
en común, la familia supo que vivía
en una pensión. (...) Muchas personas
la vieron embarazada en esa época.
El 5 de diciembre de 1977 se comunicó
por última vez con su madre.
De acuerdo a declaraciones de Angela Victoria
Barili de Tasca, su hija Adriana habría
sido detenida entre el 10 y el 15 de diciembre
de 1977 cerca de Flores, en Capital Federal
por fuerzas conjuntas. En ese momento Adriana
estaba embarazada de cinco meses.
Sebastián, a quien Adriana habría
llamado José, nació a fines
de marzo o principios de abril de 1978.
Una búsqueda
compartida

Ángela
Barili de Tasca denunció que su hija
había desaparecido embarazada de cinco
meses a principios del ochenta. Ángela
es una de las fundadoras de la filial Abuelas
de Mar del Plata y es la primera Abuela de
esta ciudad que recupera un nieto.
(...) Sebastián habría nacido
en el cautiverio de su madre y luego entregado
por un oficial de la FFAA a un matrimonio
allegado. Por testimonios de la CONADEP se
supo que el joven fue inscripto como hijo
propio por este matrimonio, con la constancia
del nacimiento firmada por una médica
de la policía de la provincia, actualmente
implicada en otras causas de apropiación.
Por suerte, Sebastián tuvo dudas respecto
de su identidad y en enero de 2005 escribió
a Abuelas para averiguar sobre una causa en
la que se lo mencionaba como posible hijo
de desaparecidos. De Abuelas se lo derivó
a la Comisión Nacional por el Derecho
a la Identidad (CONADI) adonde se presentó
en marzo del mismo año. Lleno de temores
visitaba la Comisión con frecuencia
pero no se animaba a abrir un legajo para
iniciar su investigación. Un día
recibió un mensuario de Abuelas en
el que aparecía el relato de su Abuela
Ángela y allí pensó que
podía tener abuelas que lo estaban
buscando. Fue entonces, el 29 de septiembre
de 2005, que decidió abrir su legajo
y posteriormente analizarse.
El jueves 9, Sebastián recibió
la noticia que incluye en un 99.9 % en el
grupo familiar Casado-Tasca, es decir que
es hijo de "Quinto" y Adriana, y
nieto de aquella abuela de quien leyó
la historia en el mensuario. Ya se ha reunido
con toda su familia que lo esperó durante
tanto tiempo. Otro nieto recuperó su
identidad, su verdad.
www.abuelas.org.ar
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